Astronomía para niños | | Astroaspe

Astronomía para niños

Muchos niños le habrán preguntado a sus padres el por qué existe el día y la noche, por qué hay una división del tiempo para dormir o para jugar e ir a la escuela. La respuesta se encuentra en el fundamento de que la tierra el planeta en el cual habitamos, tiene dos movimientos que permiten que se de en un tiempo específico, el día y la noche formando los días; así como también el acumulado de días en grandes cantidades hace que se formen las semanas, los meses, las estaciones o épocas del año.

El primer fenómeno ocurre por acción de su movimiento de rotación, en el cual la tierra da vueltas sobre sí misma, sobre un eje imaginario. Lo que permite que tenga un tiempo estimado de exposición a la luz solar y se dé por consiguiente el día; mientras que cuando esto sucede, las zonas opuestas se encontrarán fuera del alcance de los rayos solares y permanecerán en la oscuridad, ocurriendo la noche.

Para demostrar que nuestro planeta tenía este movimiento, alrededor del año  1851 un físico francés llamado Jean Bernard Foucault, ideó un experimento con un péndulo, poniendo su gran experimento en la cúpula del Panteón de París, colgando en el centro de la misma un hilo de acero con una longitud de 68 metros, del que se suspendía una gran bola de cobre con 30 kilogramos. Luego esparció una capa de arena en el piso, la cual rozaría el péndulo con una punta fina tras su paso dejando el rastro de su trayecto. Bastó un par de horas para que los presentes observaran que el péndulo había girado unos cuantos grados al quedar grabados en la arena varios trazos.

focault

Para enseñar a los niños de manera más didáctica el movimiento de rotación, tenemos dos sencillos experimentos que mostrarán el paso del tiempo en el día. El primero de ellos es elaborar un reloj de sol de manera fácil y divertida, con tan solo pocos materiales:

Necesitarás:  

  1. Un plato redondo de papel o anime.
  2. Lápices de colores
  3. ¡Mucho sol!

Procedimiento:

solar experimento

  1. Marca los números del 1 al 12 en el orden correspondiente que muestra un reloj normalmente. Arriba el 12, abajo el 6, a la izquierda el 9 y a la derecha el 3.
  2. Perfora el centro del plato con uno de los lápices.
  3. Sal al exterior de tu casa, ponte bajo el sol apuntando el número 12 al norte y verifica que la sombra que marca el lápiz corresponda con la de tu reloj de mano o pared.

 

Con esto los niños pueden ver que la tierra gira y se expone lentamente a la luz solar, por lo que cada paso supone en medidas un par de horas. Con el segundo experimento, se demostrará así como lo hizo en su tiempo el físico francés Foucault, que la tierra se mueve sobre sí misma y no está fija e inmóvil.

Necesitarás:

  1. Un plato de cocina.
  2. 3 tenedores o trinchetes de mesa.
  3. Un corcho.
  4. Una aguja.
  5. Un limón pequeño.
  6. Palillo de madera.

Procedimiento:

  1. Toma la aguja e introduce el trozo de nylon por el ojal.
  2. La otra punta debe atarse a uno de los extremos del palillo de madera, luego debe atravesarse el limón con él haciendo que la punta traspase.
  3. Introduce la aguja en el corcho.
  4. Haz con los tres trinchetes una base para aguantar el corcho sobre el plato.
  5. Rocía el plato con la sal.

Con esto podrás ver lo que ocurrió con Foucault, el péndulo se moverá haciendo que la punta del palito de madera haga trazos sobre el azúcar tras su paso. Y de la forma más divertida los más pequeños podrán aprender de éste experimento para niños.