CÁMARAS APROPIADAS
Hoy en día, ¿quién no tiene una pequeña cámara digital? Si, pero como todos
sabemos, este tipo de cámaras compactas
apenas se usan en astrofotografía, porque al no tener los objetivos
intercambiables, lógicamente no se pueden acoplar
a ningún telescopio. Este tipo de cámaras, muchas de ellas, llevan incorporado
un zoom que forma parte del cuerpo
de la cámara y, precisamente eso les hace no aptas para su acople con
telescopios del tipo que sean.
No obstante, no son pocos los amantes de la naturaleza, flora, fauna, paisajes,
que usan compactas para fotografiar
a largas distancias.
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| Compacta Rimax D-Cam 3 |
Usan para ello un
aparato que les permite sostener la cámara delante del ocular del telescopio y
con
mecanismos de enfoque variados, consiguen enfocar adecuadamente y mantener la
cámara fija mientras dura el tiempo
de exposición. El aparato en cuestión se llama Digiscope, sin el cual no habría
más alternativa que acercar a pulso la
cámara compacta al ocular, con el seguro riesgo de que la foto saldrá movida.
Esta forma de fotografiar, recibe el nombre
de afocal.
Además de estos inconvenientes, debemos de tener en cuenta que en
astrofotografía, al ser de noche, y ser objetivos
muy tenues, los tiempos de exposición deben de alargarse y no siempre esas
cámaras compactas, disponen de más de
unos pocos segundos para ello, a todas luces insuficientes para poder captar las
débiles nebulosas, galaxias, etc. que
nos interesan.
A causa de todos estos imponderables, es lógico pensar que este tipo de cámaras
digitales, no son aptas para captar
astros de cielo profundo, que precisan cuando menos, de más de 1 minuto en sus
capturas. Pero, en cambio, podemos
practicar la astrofotografía con ellas, con el Digiscope mencionado, en tomas
lunares, o planetarias, porque son astros
muy luminosos y las exposiciones son muy breves. Por supuesto, que la calidad
que obtendremos de ése modo, no será
comparable en absoluto, ni con las réflex ni, por descontando. con las webcam
por sencillas que sean.
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| Digiscope adaptado a telescopio para modo afocal. |
A pesar de todo, por algo se empieza y después de una grata experiencia en modo
afocal, seguro que nos habremos
contagiado y querremos experimentar con otros métodos más seguros y eficaces.
Para ello, es más que probable que intentemos usar una webcam.
Nos bastará cualquier modelo sencilla, que nos permita quitarle el minúsculo
objetivo que llevan incorporados.
Buscaremos un adaptador que nos permita introducirlo dentro del porta ocular de
nuestro telescopio. Si no encontramos
uno comercializado, podemos fabricarnos uno sencillo, nosotros mismos. Los
envoltorios de los carretes de fotos, de
plástico duro, son adecuados porque su diámetro coincide con los de los oculares
de 1 1/4".
Le practicamos un minúsculo agujerito en el mismo centro del fondo y procedemos
a pegar el envase del carrete lo más
perpendicular que podamos a fin de coincida con el pequeñito sensor de la
webcam. Una vez bien pegado, ya tenemos
el adaptador listo para ponerlo en el porta ocular del telescopio, buscarle el
punto de enfoque y grabar un pequeño vídeo.
Tenemos programas gratuitos estupendos, especiales para astrofotografía, que nos
permitirán manejar ese vídeo
consiguiendo finalmente una fotografía astronómica, inimaginable. Uno de ésos
programas gratuitos puede ser
Registax 4.0. Puede separar los fotogramas, podemos elegir los de mejor calidad,
los puede apilar, alinear y promediar
para que la imagen final tenga la mejor calidad posible.
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| Webcam modificable |
Una ventaja adicional es que al alinear las fotografías, se corrige
automáticamente el efecto de rotación terrestre que
hemos grabado durante la exposición. Por tanto, para conseguir fotografías
lunares y planetarias, usamos éste tipo
de programas, con lo cual además del consiguiente ahorro de dinero, se consigue
una calidad muy aceptable.
Existe otro programa, quizá más adecuado para fotografías de cielo profundo, se
trata del DDS, muy útil también
para conseguir excelentes fotografías con datos muy útiles para la ciencia.
Precisamos no obstante, un tipo de cámaras que permitan un tiempo de exposición
más largo, si queremos tomar
fotografías del firmamento, que contengan astros sumamente débiles y tenues. Esa
cámara, tiene que ser del tipo
réflex, con objetivos intercambiables, que son en definitiva las más usadas por
los astro aficionados por su excelente
relación calidad/precio además de por su bajo nivel de ruido, que las hace
apreciadas para esta afición.
Las cámaras réflex, nos ofrecen una ventaja adicional aparte, la imagen que nos
ofrece el visor, es idéntica a la que
la cámara captará. Por ello, nos bastará con quitarle el objetivo a la cámara,
acoplarla al telescopio y moviendo el
enfocador del mismo hasta conseguir un foco perfecto. Este método lo llamamos: a
foco primario.
Otro método también muy usado, consiste en acoplar un ocular al cuerpo de la
cámara y junto con esta, acoplarla
al telescopio con lo que se consiguen amplificaciones mayores: método por
proyección por ocular.
Algo muy importante también para fotografías de cielo profundo, es que las
réflex en su mayoría, permiten exposiciones
de más de 5 minutos con el obturador abierto, algunas incluso con tiempo
definido por el propio operador. Tiempos
necesarios si queremos captar detalles finísimos de las nebulosas o de las
galaxias.
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| Cámara réflex que permite 8 minutos de exposición. |
El principal enemigo del astro fotógrafo, con el que se intenta combatir con las
modernas cámaras réflex, es el ruido.
Sabemos que una imagen tiene ruido, viendo la falta de nitidez, como una
granulación excesiva e irregular. La causa
principal del ruido reside en el calentamiento de sensor durante el prolongado
levantamiento del espejo de la réflex.
No obstante el ruido, no aparece igual en todas las fotografías, es un
porcentaje aleatorio que se puede paliar o suprimir
en gran medida, con varias técnicas de procesado. Cuantas más imágenes podamos
procesar, del mismo tiempo de
exposición, conseguiremos que los pixeles que en realidad son los que contienen
información del objeto fotografiado,
perduren, mientras que los pixeles ruidosos se van difuminando en la medida que
usemos más fotos.
Y llegamos a las cámaras astrofotográficas por excelencia, las CCD. Este modelo
de cámaras digitales, está diseñado
exclusivamente para astrofotografía. Disponen de células peltier u otros
dispositivos electrónicos, que permiten enfriar
el chip CCD, para que al tener el obturador abierto durante muchos minutos, no
introduzca ruido térmico en la captación
de señales.
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| CCD astronómica SBIG |
Actualmente, hay modelos tanto en color como monocromas. Los precios se han
vuelto más asequibles al tiempo que la
calidad de las mismas, se ha visto incrementada exponencialmente, ofreciendo
modelos verdaderamente tentadores, por unos
500 €. Es aceptado casi por unanimidad que las monocromas ofrecen un detalle y
una definición superiores a las de color,
por lo cual, muchos colegas hacen las tomas por triplicado, una por cada color
básico RGB (red, green, blue) o sea rojo,
verde y azul. En cada toma, interponen el filtro RGB apropiado para
posteriormente, procesarlas con programas de
tratamiento digital diseñados por y para la astrofotografía, como p. e. PixInsight.
Con ellas y usando programas de autoguía, se consiguen verdaderas maravillas del
universo, comparables a las fotos
que muestran algunos observatorios profesionales.