Estrellas Cataclísmicas

 

 Variables cataclísmicas (como SS Cygni, novas y supernovas). 

Debido a procesos termonucleares repentinos de diversa naturaleza según el subtipo clasificado, sufren tremendas explosiones en su superficie, (Novas) o en su interior (Supernovas).

Tales estallidos termonucleares, también pueden ser ocasionados por la precipitación  de material rico en hidrógeno del  disco de acreción,  sobre la superficie de una enana blanca. 

En la mayoría  de los casos son  estrellas dobles muy cerradas cuyo carácter explosivo afecta a la evolución de ambos componentes del sistema. Se han descrito 14 subtipos. 

SS Cygnus, antes y después estallido

Además de las novas y supernovas (de diferentes clases), existen los subtipos representados por SS Cygni, 
SU Ursae Majoris y Z Camelopardalis.

Aunque la norma es que todas las variables aumentan sus actuaciones, las cataclísmicas o eruptivas dan sorpresas. Se llegó a creer que eran estrellas recientes (de aquí el nombre) pues, de hecho, las novas son explosiones producidas en sistemas de estrellas binarias. Las novas se componen de una estrella grande y una pequeña y caliente (normalmente una enana blanca) que absorbe una corriente de gas de su hermana mayor. El gas capturado se calienta más a medida  que la transferencia es mayor y, finalmente, culmina en una explosión termonuclear lo que produce un aumento de luminosidad de diez magnitudes. Sin embargo, las estrellas originales no sufren cambios y se cree que repiten el proceso en ciclos de cientos de miles de años.

Variable cataclísmica Bellatrix

 Las erupciones más pequeñas son más propias y características de las novas "enanas", como la SS Cygni, en el Cisne, que puede alcanzar cuatro magnitudes de brillo en pocas horas, en intervalos de veinte a noventa días. La R Coronae Borealis es un espécimen poco común que, si bien parece tratarse de una "nova inversa", es, en realidad, un fenómeno diferente. En vez de brillar de forma intermitente, mantiene una constante de máxima luminosidad (fácilmente visible con prismáticos) hasta que, según parece, una erupción de carbón, similar al hollín, la apaga durante semanas o meses hasta que no se distingue ni con un telescopio pequeño