Nebulosas de Emisión

 

Las nebulosas de emisión son muy espectaculares en astrofotografía,  como su nombre indica, la emisión de luz por parte de las estrellas jóvenes y protoestrellas, inmersas en ella, iluminan intensamente las inmensas nubes de gas y polvo que las circundan, destacando el color rojo y derivados, como consecuencia de la irradiación del hidrógeno en la longitud de onda apropiada. En la fotografía podemos contemplar parte de la Gran Nebulosa de Orión, como ejemplo de las Nebulosas de Emisión.

Precisamente en esa Nebulosa de Orión, se ha descubierto recientemente un tipo de astros al que todavía no se sabe bien como clasificarlos. Por su tamaño, entre 5 y 16 veces más masivos que Júpiter, podríamos pensar que son planetas, pero no lo son. No orbitan ninguna estrella, pero tampoco son estrellas. Por su tamaño, repetimos, estarían en el límite inferior de las enanas marrones y que, probablemente su errática carrera por la nebulosa de Orión, sea debida al relanzamiento por el paso del objeto por las cercanías de una estrella que lo ha empujado sin rumbo. Sus descubridores, Mª Rosa Zapatero y sus colegas del Instituto Astrofísico de Canarias   se refieren a ellos como "objetos aislados de masa planetaria" o I. P. M. O. , sus siglas en inglés, " Isolated of Planetary Mass Objects".  Por lógica, deduzco, que si estos objetos extraños existen en Orión, no sería de extrañar que también pudieran existir en otras nebulosas.  Esperamos impacientes que el recién estrenado GRANTECAN, Gran Telescopio de Canarias, y su fabuloso equipo de astrofísicos, nos saque pronto de dudas.   

Otro ejemplo de este tipo de nebulosas lo encontramos en la constelación de Sagitario, concretamente en la nebulosa de La Laguna. En ella se pueden observar diversas manchas oscuras, que fueron identificadas por el astrónomo holandés Bart Bok, como glóbulos de gas y polvo interestelar, cuna de futuras estrellas en formación.