EL ENFOQUE

 

EL ENFOQUE DE ALGUNOS CATADIÓPTRICOS, UN SUPLICIO. SU SOLUCIÓN: UN CRAYFORD

 Como sucede en la mayoría de Schmidt-Cassegrain , en especial los de gama media baja, el sistema de enfoque que tienen diseñado, se basa en el acercamiento o alejamiento de su espejo primario, hacia el espejo secundario. Este deslizamiento, adelante o atrás, se realiza mediante el tubo central del espejo primario.

Tubo central del primario de un catadióptrico con su espejo deslizante a través de él.

 

Como es fácil deducir, este deslizamiento no es uniforme, ya que por muy esmerada que sea su fabricación, siempre existe una cierta holgura entre el agujero del espejo primario y el tubo por el que éste se desliza. Esto se pone de manifiesto, cuando al intentar afinar más el enfoque, nos pasamos y cambiamos el sentido de giro de la perilla de enfoque del SCT. Entonces como consecuencia del ligero movimiento lateral del espejo primario, éste se descentra ligeramente, pero suficiente para que el enfoque pierda su precisión.

Este efecto, conocido como  “image shiff” es un fastidio total en astrofotografía porque una y otra vez, se nos va el enfoque cada vez que intentamos afinar el mismo.

Lógicamente, según nos toque en suerte una buena o mala unidad de SC, percibiremos con más o menos intensidad ese fallo de enfoque en los catadióptricos.

Afortunadamente, hay una solución que nos permitirá quitarnos de encima el suplicio del enfoque en los SC:

Se acopla roscado en la parte trasera del catadióptrico, un enfocador Crayford.

 

Estos enfocadores no tienen el efecto de  “image-shift”, es decir, no mueven el espejo primario, simplemente deslizan hacia delante o hacia atrás mediante rodamientos, el carro de enfoque que lleva consigo el ocular, la cámara, la Barlow, la diagonal, etc.

La técnica de afinar bien el enfoque con este tipo de enfocadores, es hacer la aproximación al enfoque, mayor que podamos con el pomo o perilla de enfoque del Schmidt-Cassegrain, girando siempre en el mismo sentido, o sea estirando o empujando siempre del espejo primario, sin cambiar el sentido de giro. Con esto conseguimos que el peso del espejo siempre se apoye en la tensión del mando de enfoque. Una vez hemos conseguido esa primera aproximación al enfoque correcto, podemos afinar tranquilamente con el mando del Crayford. Primero con el mando mayor y luego (si es de doble velocidad) con el mando micrométrico de ajuste lento (recomendado). Este mando nos permitirá un ajuste perfecto, adelante y atrás, sin temor a perder nuestro ansiado enfoque perfecto.            

También tengo que añadir, que durante la observación y en especial durante búsquedas a un lado y a otro de la bóveda celeste, el centro de gravedad del espejo primario, que pesa lo suyo, cambia ; y en ése momento el espejo primario también se mueve, provocando su desenfoque. Los Schmidt-Cassegrain de 10 “ o más, suelen llevar un pomo de bloqueo de espejo, que impide que esto suceda, con lo cual los poseedores de un catadióptrico de esas características se libran de ése inconveniente, pero el SC de 8 “ de Meade como el mío, no dispone de ese accesorio.

       

No faltan astro aficionados “manitas” , que son capaces de soslayar ese problema, introduciendo un freno casero que evita el movimiento del espejo primario antes aludido. Pero....tal operación requiere tener que desmontar el tubo, y se corre el riesgo de que la lente correctora frontal del SC pierda la alineación milimétrica que lleva de fábrica y que si no se sabe bien lo que se hace, nos podemos cargar la óptica del telescopio. Por tanto, si no se es un experto, desaconsejo totalmente el desmontaje del tubo de ese tipo de catadióptricos, para tal fin.

Tubo del primario, donde se aprecia el largo recorrido que dispone el espejo para enfocar

 

Pero no todo son inconvenientes en los SCT de 8”; ese sistema de enfoque, imperfecto como hemos descrito, tiene un recorrido de enfoque extremadamente largo, el cual nos deja añadirle un montón de accesorios, tanto ópticos como mecánicos, sin que llegue a perder foco en ningún momento, cosa que no pueden alardear de ello, por ejemplo, los refractores con un recorrido muy corto en el enfoque.

A nuestro catadióptrico le podemos meter, un enfocador como el Crayford, un reductor de focal, una diagonal, una Barlow, una Guía Fuera de Eje, un Flip Mirror, etc. además del consabido ocular y siempre lograremos foco.   Esto también cuenta en la valoración que hagamos a la hora de elegir un telescopio, tenedlo en cuenta.